• "¿Y este teatrillo se llama 'realidad'?": La (re)presentación de realidades sexuales y de género en seis dramaturgas mexicanas contemporáneas"

      Morell, Hortensia R., 1951-; Aldarondo, Hiram; Lorenzino, Gerardo; Cypess, Sandra Messinger (Temple University. Libraries, 2009)
      He estudiado seis obras de teatro en un acto por dramaturgas mexicanas contemporáneas a la luz de las teorías del feminismo materialista y las de la construcción cultural y social del género y la sexualidad para verificar cómo todas ellas cuestionan la realidad dominante y su carácter natural. Las obras analizadas son Feliz nuevo siglo doktor Freud (2000) de Sabina Berman, La coincidencia (1994) de Leonor Azcárate, Tren nocturno a Georgia (1994) de María Luisa Medina, Nocturnos (2003) de Edna Ochoa, Plagio de palabras (2000) de Elena Guiochins y Oste ni moste (2002) de Denisse Zúñiga. En las seis obras estudiadas aquí he intentado demostrar cómo una temática común--la construcción social y cultural del género y la sexualidad--establece un diálogo entre dramaturgas de diferentes generaciones. Cada obra propone de manera diferente la posibilidad de una recreación existencial de una identidad cultural: en Feliz nuevo siglo doktor Freud Berman examina el caso famoso de Dora desde las perspectivas freudiana y feminista para demostrar cómo diferentes interpretaciones pueden producir realidades dispares; en La coincidencia Azcárate cuestiona la identidad de género en una sociedad donde los medios de comunicación participan en la construcción de la identidad personal; Medina en Tren nocturno a Georgia concibe la identidad sexual como un papel teatral para desmentir la heterosexualidad compulsiva; en Nocturnos Ochoa presenta la imitación de los papeles de género por una pareja matrimonial para negar la asociación natural entre el sexo y la identidad de género; en Plagio de palabras la mirada futurista de Guiochins demuestra cómo las categorías de sexualidad y de género cambian constantemente a través del tiempo; Zúñiga en Oste ni moste extiende el examen constructivista a la función de las instituciones religiosas y se vale del teatro de títeres para denunciar el poder eclesiástico.